GRÁFICAS DE PESO de Carlos González


Las gráficas de peso y crecimiento se han convertido prácticamente en la razón de muchas de las consultas pediátricas y en realidad no debería ser así, pues el peso es simplemente una ayuda para saber si algo va mal, pero no es en si un medio de diagnóstico.

Esto lleva a que muchos bebes sean diagnosticados como de bajo peso o baja estatura, cuando en realidad solo se ha hecho una mala interpretación de las gráficas o percentiles.

Os dejo un enlace de un vídeo del congreso de FEDALMA para que escuchéis la correcta interpretación de las tablas por Carlos González

Estupendo y recomendable para los padres y madres que quieren entender como se valora el crecimiento de sus hijos y de paso para los profesionales tambien.

Resumen básico

Las características de los niños amamantados no se ajustan a las gráficas utilizadas hasta ahora que estaban realizadas en base a niños alimentados con leche artificial. Es por ello que la OMS ha publicado unas tablas que determinan los estándares de crecimiento esperado para los niños de todo el mundo.

Los niños lactantes siguen un patrón algo diferente. En un primer momento aumentan un poco más de peso que los alimentados con leche artificial, pero después, a partir de los 6 meses, son los niños alimentados con leche artificial los que tienden a coger más peso. Numerosos estudios hablan de este tema asociando la alimentación con leche artificial a una mayor probabilidad de sufrir obesidad infantil.

Describiendo las tablas

El término más conocido de las tablas es el percentil. Lo oímos a menudo: “Juan está en el percentil 25″, y lo decimos mucho, pero a menudo no sabemos qué significa. Percentil significa porcentaje. Algo así como “por cientil” (por ciento). Las tablas marcan desde el percentil 3 hasta el percentil 97.

Para hacer estas tablas se cogen un gran número de niños sanos a los que se pesa y mide para establecer luego cuál es el peso y talla habitual y cual es el crecimiento esperado.

La altura

Para explicar la valoración de la altura pondré un ejemplo: cogen 100 niños sanos y los ponen en fila ordenados del más bajito al más alto.

Si te dicen: “tu hijo está en un percentil 25 de altura” te están diciendo que está en el puesto 25. Esto quiere decir que tendrá a 75 niños por delante, que serán más altos que él y 24 niños por detrás, más bajitos que él.

Si en cambio te dicen: “tu hijo está en un percentil 97 de altura”, te están diciendo que hay 3 niños más altos que él, pero 96 que son más bajitos, siendo los 100 niños considerados sanos.

Los factores que afectan a la altura de los niños son:

  • La genética: Si los padres son bajitos, lo más probable (y casi obligado) es que el niño sea bajito.
  • La alimentación: En nuestro medio no está relacionado. Sólo afectaría a la altura si el niño estuviera realmente desnutrido (países en vías de desarrollo).

    El típico consejo de aumentar la ingesta alimenticia para aumentar la talla no tiene ningún sentido. El resultado será un niño igual de bajito que engordará (si es que acepta ese plus de alimento).

  • Las hormonas: Hay varias hormonas que regulan el crecimiento de los niños. Si hay algún problema con alguna de ellas puede derivar en un descenso o aumento del crecimiento esperado.
  • Enfermedades crónicas: Algunas enfermedades alteran el ritmo de crecimiento habitual. Al ser tratadas el niño vuelve a crecer con normalidad.

El peso

Con el peso los percentiles funcionan igual, cogeríamos 100 niños sanos y los ordenaríamos según peso, sin tener en cuenta su altura. La posición de cada niño equivaldría a su percentil.

Sucede a menudo que si un niño está en el percentil 3, 10 o incluso en el 25 te dicen, por estar por debajo de la media, que es el percentil 50, que “está justito de peso”.

Si está en el 25, dicen que está justito, si está en el 10 te dicen que está bastante justito y si está en el 3 te dicen que “uy, está muy bajo de peso” (no digo que sea siempre así, pero sí a menudo y yo he sido testigo).

En los tres casos la solución suele ser que el niño coma más. Y en los tres casos lo más probable es que haya un error de interpretación de la gráfica y de concepto.

El niño que está en el percentil 3 forma parte de los 100 niños sanos que hemos cogido. Incluso si estuviera por debajo del 3, en el percentil 1, podría seguir formando parte de los 100 niños sanos, sólo que las tablas empiezan en el 3.

Recomendar a todos los niños que están debajo del percentil 50 que coman más, simplemente para que lleguen al 50, que es la media, sólo hace que la media de la gráfica deje de ser real, que se desplace hacia arriba y que niños perfectamente normales y sanos acaben pesando más de lo que se esperaba de ellos y aumenten las tasas de obesidad infantil.

Es decir, un 50% de los niños tienen que estar por debajo del percentil 50.

Lo extraño del caso es que el niño que está en el percentil 25, es un niño mal denominado “justito de peso”, sin embargo el que está en el 75, no está “pasadito de peso”. El que está en el 3 está muy bajo de peso, pero el que está en el 97 no se dice que está muy alto de peso, sino que se dice que está majísimo o enorme, siempre con una gran sonrisa en los labios.

Teniendo en cuenta que estamos en un país desarrollado y que el mayor problema nutricional del momento es la obesidad y no la desnutrición, es un poco extraño que a los que se les habla de posibles problemas nutricionales sea a la mayoría de los que bajan del 50 y no a los que lo sobrepasan.

El caminito

Las gráficas y los percentiles no marcan caminitos que los niños tengan que seguir, sin embargo muchos pediatras y enfermeras utilizan ese término: “mientras siga en su caminito, todo irá bien”.

Si vemos la imagen superior, podemos ver muchos puntitos de diferentes colores y líneas que parecen ser iguales que las de las gráficas.

Pues bien, los verdaderos percentiles no son las líneas que estamos acostumbrados a ver, sino los puntos.

Si hiciéramos una línea uniendo los puntos veríamos que los percentiles no son líneas rectas sino que son auténticas “sierras” y que a menudo tocan el percentil superior o el inferior.

Por lo tanto es normal que a menudo los niños toquen y traspasen percentiles superiores e inferiores. De hecho sólo un 15% de los niños de 0 a 6 meses siguen su “caminito”.

Esperamos que tanto profesionales como madres y padres aprendan a interpretar las gráficas  para evitar preocupaciones innecesarias en casos en que no hay ninguna alteración o en que dicha alteración es una variante de la normalidad.

Vía: Asociación Sina Valencia

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