Respuesta de UNICEF UK a los informes que cuestionan introducir alimentación a los seis meses


Interesesante artículo de UNICEF traducido por Izan Leike (Santurtxi)

¿Cuándo es recomendable introducir la alimentación complementaria en los bebés, a los cuatro, a los seis meses? Hasta ahora la recomendación de la OMS era alrededor de los seis meses pero se está informando en los medios de que un artículo publicado en el British Medical Journal (BMJ) cuestiona si la lactancia exclusiva durante seis meses es apropiada para los bebés británicos. Este artículo no está basado en nuevas evidencias sino en un re análisis de evidencias antiguas, muchas de las cuales son las mismas que se usan como base para las recomendaciones de introducción de alimentación complementaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Departamento de Salud del Reino Unido (DH).

Hay abundancia de evidencias claras de que la lactancia salva vidas y protege tanto a corto como a largo plazo la salud de las madres y los bebés en países industrializados. La lactancia materna reduce el riesgo de infecciones, así como el riesgo de diabetes y obesidad en los niños y el cáncer de pecho en las madres. También se asocia con aptitudes de crianza mejoradas en mujeres de bajos ingresos, y con una menor incidencia de abandono y depresión postnatal, por tanto mejorando las oportunidades de vida de los bebés.

La OMS recomendaba la introducción de alimentación complementaria  alrededor de los 6 meses junto con lactancia continuada en 2001. Esto se basaba en la evidencia de que la introducción temprana de alimentación complementaria  a los bebés incrementaba el riesgo de infección y enfermedad. En  2003, el Departamento de Salud  también comenzó a recomendar introducir la alimentación complementaria “alrededor de los seis meses”, cambiando su posición anterior de  “ a los 4 – 6 meses”. Los autores del artículo del British Medical Journal cuestionan esta recomendación para los bebés británicos. La base de sus argumentos es que retrasar la introducción de la alimentación complementaria podría incrementar el riesgo de anemia férrica, celiaquía y alergias alimentarias, y que introducir nuevos sabores podría incrementar la aceptación de los vegetales de hoja verde y así animar a una alimentación más saludable más adelante a lo largo de la vida.  

Anemia por deficiencia de Hierro

La anemia férrica está fuertemente  influenciada por las reservas de hierro en el nacimiento (lo cual está relacionado con el estatus de hierro de la madre y la longitud de la gestación) y con el clampaje temprano del cordón (que sigue siendo habitual y puede reducir las reservas de hierro en un 33%). La anemia férrica también se asocia a la pobreza y las privaciones. Asegurarse de que la madre no es anémica y que el corte del cordón se retrasa a su vez asegurará que las reservas en el propio cuerpo del bebé y la leche materna proporcionarán suficiente hierro para más de 6 meses.

La mayoría de la comida que se introduce habitualmente a los bebés en los primeros meses tales como cereales, frutas y verduras es baja en hierro y por lo tanto no previenen la deficiencia de hierro. Sin embargo, si son introducidas antes de que el bebé las necesite, desplazarán la leche materna de la dieta del bebé y pueden por tanto reducir la cantidad de hierro consumido.

Enfermedad Celiaca

La celiaquía se asocia con la introducción temprana de gluten (de los cereales). Se han realizado un número de estudios de observación que sugirieron que el momento exacto de la introducción de gluten en la dieta puede influir el desarrollo de la enfermedad. El comité de asesores científicos del Gobierno sobre nutrición  y el Comité sobre la toxicidad de los químicos en la Comida, Productos de Consumo y el Medio Ambiente han pedido que se analice la evidencia de este asunto y el borrador de sus declaraciones se puede encontrar en:

www.sacn.gov.uk/meetings/sub_groups/maternal_child_nutrition/19012011.html

Esta declaración concluye:

La evidencia disponible actualmente sobre el momento de la introducción del gluten en la dieta infantil y el subsiguiente riesgo de enfermedad celiaca y  Diabetes Tipo 1 es insuficiente para apoyar recomendaciones sobre el momento adecuado  de la introducción de gluten en la dieta infantil tanto para la población general como para las subpoblaciones de alto riesgo. Sin embargo, hay evidencias que sugieren que no ser amamantado en el momento en el que el gluten es introducido en la dieta se asocia con un riesgo aumentado de desarrollar posteriormente la enfermedad celiaca. 

Alergias Alimentarias

La incidencia de alergias alimentarias verdaderas (en oposición a la intolerancia) es rara. Hay especulación y algunos datos de observación de que cuando hay una historia familiar de verdadera alergia entonces la introducción temprana de ciertas comidas podría ser beneficiosa. Se están llevando a cabo pruebas de control para probar esta teoría. Si se probara que esto es así (lo cuál no es en modo alguno seguro a ciencia cierta) entonces las familias de alto riesgo tendrían que ser asesoradas caso por caso. Esto no afectaría la política pública aplicada a la mayoría de los niños no afectados por alergias.  

Introducción de Sabores Amargos

El British Medical Journal asegura que introducir los sabores amargos pronto incrementará la aceptación de vegetales de hoja verde y por tanto, prevendrá la obesidad en la vida adulta. Esto es puramente especulativo. La leche materna varía su sabor dependiendo de la dieta de la madre y por tanto expone al bebé a varios sabores desde el nacimiento en adelante. La preferencia alimentaria también depende de un número de factores incluyendo qué se da, cómo se da y la actitud parental. Las recomendaciones actuales del Departamento de Salud tienen en cuenta estos factores y animan a los padres a introducir una variedad de comidas saludables de la manera apropiada.  

Recomendaciones

La Iniciativa UNICEF UK en Favor de los Bebés apoya la investigación continuada para mejorar la salud infantil. Sin embargo, cualquier nueva investigación debería ser considerada como parte del total de evidencias y cualquier recomendación debería hacerse sobre la totalidad de la evidencia más que en sobre unos únicos papeles. Es desafortunado que la oficina de prensa del British Medical Journal y los Medios Británicos se  hayan centrado sobre un único comentario, lo cual ha provocado titulares sensacionalistas y el riesgo de confundir a los padres y dañar la salud infantil.

Al considerar este análisis debe tenerse en cuenta que tres de los cuatro autores han declarado una asociación con la industria de alimentación infantil. La recomendación del Departamento de Salud es que la introducción de alimentación complementaria tenga lugar alrededor de los seis meses, independientemente de si el bebé es alimentado con leche materna o fórmula. Se sabe que el desarrollo individual de los bebés varía ampliamente y que algunos bebés pueden estar preparados para la introducción de alimentación complementaria antes y después de este momento. Desde la introducción de esta recomendación el número de bebés que experimentan la potencialmente peligrosa introducción de alimentación complementaria antes de los cuatro meses se ha reducido.

Los profesionales de la salud deberían continuar apoyando a las madres con información precisa basadas en la orientación de la OMS y el Departamento de Salud, ayudándoles a reconocer los signos cuando sus bebés estén listos para probar nuevas comidas, mientras continúan siendo amamantados.

Traducción IZAN LEIKE
VIA: UNICEF
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