El pediatra de la lactancia también cree en las vacunas


  • El pediatra Carlos González desmonta con argumentos las tesis ‘antivacunas’
  • La crianza natural, argumenta, no está reñida con proteger a los niños

Dar el pecho a los hijos, cogerles mucho en brazos, ‘abusar’ de los besos y procurarles una crianza natural no está reñido con vacunarles. Ésa es la idea que defiende Carlos González, el pediatra autor de varios ‘best sellers’ como ‘Bésame mucho’ y defensor a ultranza de la lactancia materna, que tiene nueva obra en las librerías: ‘En defensa de las vacunas’.

Y cómo él mismo bromea, “antes de salir, y sin habérselo leído, ya había gente convencida de que estaba mal”. Fueron los propios padres que llegan a su consulta buscando al ‘pope de la crianza natural’ los que le convencieron que era necesario escribir algo así: “Porque cada vez me encontraba con más gente que no vacuna a sus hijos, engañados con mentiras y falsos argumentos”.

Al final, reconoce, los grupos antivacunación profesan “una especie de religión”, contraria a cualquier inmunización, sin atender a ningún argumento. “Mucha gente convencida de la lactancia y la crianza natural cree que no vacunarles está también en el paquete. Al contrario, si le quieres tanto, ¿porqué no le vas a proteger de infecciones?”. Claro que las vacunas son algo artificial, bromea con su habitual ironía, “igual que los flanes, los zapatos o las camisetas, pero es que la crianza natural no significa no usar nada artificial”.

Claro que las presiones y la actuación de la industria a lo largo de la historia no han ayudado a la hora de despejar dudas sobre las vacunas, “pero el hecho de que alguien intente ganar dinero con su producto, no significa que éste no sea bueno”. Además, recuerda, las compañías sólo ganan dinero con las vacunas nuevas, “las viejas son demasiado baratas”. Un ejemplo, la vacuna del papilomavirus (que tanta polémica sembró) cuesta casi 400 euros, equivalentes a todas las demás inmunizaciones del calendario vacunal juntas.

González tampoco se corta a la hora de valorar ejemplos concretos, como la mencionada del papilomavirus o la de la gripe A. “Cuándo el gobierno salió diciendo que sólo iba a vacunar a grupos de riesgo, enseguida salieron colectivos como los maestros, los taxistas, los barrenderos, diciendo que ellos también quierían estar protegidos”. Él mismo, confiesa, se vacunó como muestra de responsabilidad por su profesión, pediatra en contacto constante con mujeres embarazasas y recién nacidos.

“¿Cuántas vacunas se ha puesto usted en el último año?”, pregunta a su interlocutora. “La mayoría de la gente lleva al menos 10 años sin vacunarse. En cambio, ¿cuántas cremas faciales se ha comprado en el último años? En muchos sentidos es mejor negocio fabricar cremas o pasta de dientes que hacer vacunas”, concluye.

María Valerio – Madrid
periodico El mundo.es

Gracias por participar con tu comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s